Las cosas se vuelven negras,
como las nubes antes y durante una tormenta,
antes de que todo caiga por su propio peso,
el agua,
los riachuelos que se van formando colina abajo,
alguna hoja,
las gotas de los árboles al suelo,
una detrás de otra,
tic-tac:
como el reloj que te indica que el tiempo va en
contra tuya,
un minuto más es un minuto menos,
y pasan,
uno tras otro,
y otro;
te mantienes impasible,
quieta,
viendo como el tiempo te destruye,
viendo como pasa sin hacer nada para impedirlo.
Te destruye;
te destruyes,
y todos los pilares que creías fijos en tu vida,
desaparecen,
como el tiempo;
como tú.
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