Voy a creer que ''la vida aprieta, pero no ahoga'' aunque haca tiempo que a mi me falta el aire. Estoy mirando al techo porque me da miedo cerrar los ojos y ver la oscuridad de dentro. Contaría los puntos del gotelé y no serían nada comparados con las cosas que me recuerdan a ti. Me levantaría de la cama si eso no implicase poner los pies en el suelo.
Intento dejar la mente en blanco para que haga contraste con mi futuro negro y no puedo. Tengo tantas preguntas sin respuesta que sólo podría ser feliz si se extinguiesen las interrogaciones. Quiero llorar, pero no podré parar y por eso no empiezo.
Fuera hace tan buen tiempo comparado con el vendaval que siento. Escucho de fondo sirenas y espero paciente que nadie se haya dado cuenta de que me he muerto. Aparentar se me da igual de bien que seguir consejos. Como ejemplo pondré el día que dejé de luchar contra mis complejos porque me vencieron. A veces niego mi cuerpo, no lo reconozco mío. En las ojeras hay pruebas de que hace una semana que todo son pesadillas.
No sonrío mucho porque no sé forzar las cosas.
La mayoría del tiempo, si puedo elegir, prefiero estar sola. El romper todo lo que toco me hizo pensar de qué material estoy hecha. Me da ansiedad tener ansiedad. A veces me gustaría escapar o dejarme llevar. No puedo pasar página porque he terminado el libro y a veces necesito releer varias veces los finales para creerlos. No sé qué daría porque me dijeses qué hice mal.
Me bastaría con que alguien me cogiese la cara para comerme la boca. Aunque me daría ansiedad, como todo. Y luego huiría lejos de mi que es el lugar favorito de las personas que hecho de menos.